dissabte, 30 d’abril de 2016

comentari a "2039"







Que no s'espanti la gent que no entengui el català, que sota d'aquestes líneas escriuré una traducció al castellà. Fa molt de temps que no escric un comentari en català, ja que vaig decidir no comentar els contes curts que etiqueto com a microrelats. Escric en català perquè m'agrada fer-ho, és la meva segona llengua, i a més perquè m'agradaria encarregar-me de les traduccions dels meus llibres, del castellà al català, encara que sé que tindré problemes amb els pronoms febles, una característica gramatical del català que és molt enrevessada. Bé, però, ¿qui pot saber com acabarà la meva aventura literària? Potser no caldran mai les traduccions, vés a saber...però vaja, anem al grà...he decidit comentar aquest conte que vaig publicar dissabte passat perquè vaig emprar l'etiqueta "somnis", i no la de "microrelats". Sobre el conte hi ha poc a dir, només que vaig voler visualitzar una relació en la qual no tot són floretes, una relació amb dificultats, farda, turbulenta, complicada per l'hostilitat del fill de la dona envers el seu padrastre. Jo, pobre de mí, que encara crec en les relacions idíl·liques, vaig pensar que em convenia escriure un conte així. El vaig encabir en somnis per la data del títol, 2039, i perquè les dates dels diaris dels protagonistes fan referència al 23 d'abril, on a Catalunya es celebra el dia del seu patró, Sant Jordi. La llegenda de Sant Jordi sempre m'ha fascinat, des de ben petit, una llegenda que any rere any ens portava a reescriure-la al colegi i a fer roses de paper a classe de plàstica. Per a qui no conegui aquesta tradició l'hi explico...a Catalunya, al dia de Sant Jordi, era tradició (una tradició una mica sexista, jutgin vostès mateixos), que les parelles es fessin regals. La dona havia de comprar un llibre a l'home i aquest havia de regalar una rosa a la seva muller. Ara la cosa ha canviat una mica, i les dones també tenen el seu llibre. Però el que em fascinava de la llegenda no eren aquests regals, altrament la llegenda en si  mateixa. Un drac segresta una princesa, i el cavaller Sant Jordi lluita amb ell per poder rescatar-la. Clava la seva llança al cor del drac, i de la sang que cau a terra neix una rosa que Sant Jordi talla i regala a la princesa. No sé quin és l'origen de la llegenda, aquest cavaller és patró de nombroses regions, països i ciutats del món, però a mi m'agradaria parlar de l'hipotètic valor simbòlic d'aquesta rondalla. Un amic meu em va dir, i suposo que ho hauria llegit en algun lloc, que el drac, aquest animal mitològic que tant de joc ha proporcionat a la literatura fantàstica de totes les èpoques, simbolitza l'energia sexual, i que el cavaller, per aconseguir els favors de la princesa, primer ha de dominar aquesta energia sexual. ¿Serà fidel aquesta interpretació simbòlica? La qüestió és que potser és equivocada, però és creïble, donada la facilitat de la nostra cultura (diguin-li cultura, tradició o religió) per reprimir els nostres impulsos sexuals en benefici d'una més gran capacitat de treball. Però en això ja no entraré, només diré que la sexualitat ha de ser lliure, però que ser addicte al sexe és terrible. I...doncs no sé jo si afegir gaire res...ah, sí, que m'agradaria que la tradició rosa-llibre fos declarada oficialment dia dels enamorats, que els trets d'identitat propis (i no em refereixo només als catalans, ho dic en general) no s'han de perdre, encara que vaig passejar molt per Barcelona aquell dia (de fet, ja es veu a la foto, vaig estar en un post tractant de vendre llibres), i, vaja, la tradició està en plena forma. Res més, salut, ara la traducció...







TRADUCCIÓ


Y ahora, en castellano. He decidido comentar el cuento que publiqué el sábado porque usé la etiqueta "sueños", y no la de "microrelatos", y los micros no los comento, sólo lo hice con el primero. Sobre el cuento no hay mucho que decir, sólo que quise visualizar una relación en la que no todo son flores, una relación dificultosa, farragosa, turbulenta, complicada por la hostilidad del hijo de la mujer hacia su padrastro. Yo, pobre de mí, que aún creo en las relaciones idílicas, pensé que me convenía escribir un cuento así. Lo ubiqué en sueños por la fecha del título, 2039, y por las fechas de los diarios de los protagonistas, que hacen referencia al 23 de abril, donde en Cataluña se celebra el dia de su patrón, San Jorge. La leyenda de San Jorge siempre me ha fascinado, desde pequeño, una leyenda que nos llevaba año tras año a reescribirla en el colegio y a hacer rosas de plástico en clase de plástica. Para quien no conozca esta tradición se la explico. En Cataluña, en el día de San Jorge, era tradición (una tradición un poco sexista, juzguen ustedes mismos), que las parejas se intercambiaran regalos. La mujer tenía que regalar un libro al hombre, y este tenía que regalar una rosa a su mujer. Ahora la cosa ha cambiado un poco, y las mujeres también tienen su libro. Pero lo que me fascinaba de la leyenda no eran estos regalos, sino la leyenda en sí misma. Un dragón secuestra a una princesa, y el caballero San Jorge lucha contra él para poder rescatarla. Clava su lanza en el corazón del dragón, y de la sangre que cae en la tierra nace una rosa que el caballero corta y regala a la princesa. No sé cuál es el origen de la leyenda, este caballero es patrón de numerosas regiones, países y ciudades del mundo, pero a mí me gustaría hablar del hipotético valor simbólico de esta fábula. Un amigo mío me dijo, y supongo que lo habría leído en algún sitio, que el dragón, este animal mitológico que tanto juego ha dado a la literatura fantástica de todas las épocas, simboliza la energía sexual, y que el caballero, para conseguir los favores de la princesa, primero ha de dominar dicha energía sexual. ¿Será fiel esta interpretación simbólica? La cuestión es que quizás sea un error, pero es creíble, dada la facilidad de nuestra cultura (llámenle cultura, tradición o religión) para reprimir nuestros impulsos sexuales en aras de una mayor capacidad de trabajo. Pero en esto ya no entraré, sólo diré que la sexualidad debe ser libre, pero que ser adicto al sexo es terrible. I...pues ya no sé si añadir algo más...ah, sí, que me gustaría que la tradición rosa-libro fuese declarada oficialmente día de los enamorados, que los rasgos de identidad propios (y no me refiero sólo a los catalanes, lo digo en general) no se han de perder, aunque paseé mucho por Barcelona aquel día (de hecho, ya se ve en la foto, estuve en un puesto intentando vender libros), y, bueno, la tradición está en plena forma. Nada más, salud, y un abrazo para todo el que se pase por aquí. Hasta el sábado que viene...








dijous, 21 d’abril de 2016

2039







23 de abril de 2039:

Los principios fueron duros para mí; el verte día tras día en la oficina sin tener el valor o la ocasión de invitarte a cenar fueron una tortura lenta y cotidiana, y aún me hago cruces de que aceptaras la invitación de aquel hombre gris que llevaba la derrota pintada en la cara...fueron duros los principios, pero también las mitades y los finales, para qué engañarnos, si estuviera engañando a mi propio diario sería cuestión de visitar asiduamente a un psquiatra...aquel niño tuyo lo complicó todo, aquel microbio moreno y astuto que te manejaba como quería y que me hacía sentir un extraño en nuestra propia casa. Me sentí siempre desplazado, intrusivo, un malvado que quisiera dividir para siempre el corazón de la casa...el amor no es cosa fácil, o mejor dicho, puede ser muy fácil, llegar sin previo aviso y atravesarte, o puede necesitar ser cocinado durante veinte o veinticinco años, y ni siquiera borrar los rencores y las viejas inquinas adquiridas en la infancia...pero aún así nos queríamos, ¿no? Cuantas más estrecheces, más celos y más discusiones más nos deseábamos, será que un poquito de conflicto le viene bien a las relaciones, no sé, no soy un pensador, pero lo vi en una de esas series que me hacías tragar cuando no teníamos ganas de follar...es mi diario, y puedo ser grosero si me da la gana, no tengo que rendir cuentas ante nadie, mi diario es mío y solo lo leerás el día que me muera, y punto, no hay más que hablar.







23 de abril de 2039:

No fue nada fácil al principio, aunque yo sabía que me lo ibas a pedir mucho antes de que te decidieras, aquella mirada tuya no dejaba nada en secreto. Si quieres saber la verdad asustaba un poco, o mejor dicho, habría asustado a otra mujer más timorata que yo, que ya estaba curada de espantos, me parecías más o menos como todos, egoísta y gentil, pero con fuego en la sangre, y perdona por el topicazo, lo habré leído en alguna parte...me sacaba de quicio tu actitud hacia mi hijo, sí, no digo nuestro hijo, digo mi hijo, porque tú nunca lo quisiste, no tenías nada de paciencia, no tenías ni puñetera idea de cómo tratar a un niño, perdona el exceso verbal, pero nada podía hacerle, porque aquello iba con tu carácter, y a según qué edades mejor aceptarse uno tal como es, porque los otros caminos no son más que maneras gratuitas de sufrir. Menos mal que luego llegó la pequeña y lo dulcificó todo, menos mal que os distrajo de aquella guerra fría que teníais entre los dos...no sé cómo pude llegar a enamorarme de ti, porque a pesar de tus muchas cualidades mira que podías llegar a ser ruin y despreciable cuando te lo proponías, y celoso, que aquello se me hacía difícil de soportar, era como haber llegado a los cuarenta con el padre metido en casa y refunfuñando porque la niña llegaba tarde, un horror, eras insufrible, y...y cómo te quería, parecía el mundo al revés, cuantas más estrecheces, más celos y más discusiones más nos deseábamos, la cama obraba en nosotros un efecto milagroso, terapéutico, y cuando lo hacíamos me removías toda por dentro, me hacías olvidar toda la tensión acumulada por los años, me hacías sentir liviana, ligera,  ligerita como el viento, y...menos mal que estaré muerta cuando leas esto, me está dando un poco de vergüenza...qué más añadir...ah, sí, que ayer leí una frase de Gabo, una frase magnífica, ¿sabes cuál, quieres leerla...? "Los laureles del amor no están hechos para dormirse en ellos, sino para joderse juntos". Real como la vida misma. Lo que hubiera dado por conocer esa frase poco después de haberte conocido...mi amor...







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