dimarts, 11 de març de 2014

Historia estúpida de la Literatura, Enrique Gallud

“Luego de un breve repaso por el historial de reseñas publicadas, comprendo que no hemos recomendado ninguno es un libro de humor. Y eso está mal y la mejor forma de subsanarlo es leyendo Historia estúpida de la literatura, de Enrique Gallud Jardiel.  Humor con mayúsculas. De modo que, como comprenderá el exquisito lector, comenzar a reseñar Historia estúpida de la literatura es algo que disfruté enormemente, tanto o más de lo que disfruté leyéndolo.
Un dato a tener en cuenta: aquel fantástico escritor de principios del siglo XX, una de esas joyas de la literatura española llamado Enrique Jardiel Poncela dejó descendencia y una de esas líneas del ADN, cargada de talento, humor y erudición, fue a parar hasta su nieto Enrique Gallud Jardiel, un tipo que leyó tanto que un día comprendió que si uno es capaz de leer gran parte de la Literatura Universal termina muerto de risa.
Es decir, se tomó la literatura muy en serio (publicó más de treinta libros, es Doctor en Filología Hispánica Cum Laudem, dio clases en la Universidad Jawaharlal Nehru de la India donde, por otro lado, ha vivido y es, como si fuera poco, especialista en indología, imparte talleres de interpretación, ha dirigido tesis…). Con este inconmensurable currículo, Enrique Gallud Jardiel termina escribiendo un libro cuyo nombre, Historia estúpida de la literatura no es más que una heterogénea recopilación de artículos y poemas de índole burlesca sobre literatura, sobre la Gran Literatura.
Formado por múltiples géneros cómicos, versos imitativos, falsas reseñas de libros, textos apócrifos, parodias teatrales, burla de las técnicas de los talleres de escritura y otras muchos estilos sorprendentes, Historia estúpida de la literatura es una chifladura absolutamente genial.”
 
 
 
 
 
 
 
 

2 comentaris:

  1. interesante tu página, gracias por la invitación, desde Chile, Ro

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  2. No he leído el libro, pero con tu reseña me dejas con ganas y lo voy a comprar en cuanto pueda, pues reír, me gusta mucho y suelo tomar diariamente una dosis o dos... Recuerdo, una obra de teatro de su abuelo (Enrique Jardiel Poncela), que en el Instituto nos mandaron leer...aún me acuerdo lo bien que nos lo pasamos leyéndola y luego en los comentarios... "Un marido de ida y vuelta", que me pareció de una genialidad hilarante...
    Saludos!!!
    Ah, y gracias por dejarme tu comentario y enlace en mi blog, encantada de seguirte, compañero de letras...

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